Mi nombre es Ángeles Ramírez, mejor conocida como Mara, tengo 36 años y de profesión diseñadora industrial, les voy a contar mi historia de cuentos de hadas.
Del 2005 hacia atrás mi vida era triste, llena de violencia, de dolor, sin amor, con muchas tragedias, iba de mal en peor, sufría, me dolía el corazón, el cuerpo, todo..
Un día por arte de magia llego un hada a mi puerta, si de verdad un hada sacada de un cuento, que me llevo a vivir el cuento de mi vida.
Si, Ada Valencia, era su nombre, ella daba cursos de desarrollo personal con rompimiento de paradigma y terapia de choque, ella era hacedora y realizadora de sueños.
Allí estaba, ella con su voz grave, su autoridad y yo queriendo que me tomara en cuenta, sin embargo no logre llamar su atención durante ese curso gratuito, lo interesante es que yo creí cada una de sus palabras fielmente y le seguí, la perseguí hasta Cancún, Quintana Roo, la historia sí, es mágica, yo no tenía ni un peso para llegar y mucho menos para pagar el curso, a veces no tenía dinero ni para comer, lo que sí tenía, era la firme convicción, determinación y fe de que ella me ayudaría a salir adelante, sin embargo el destino se encargó de solucionar los detalles como un milagro, llegar hasta su palacio en el caribe y tomar el curso, por supuesto ella vivía como hada en un palacio que tenía vista al mar caribe, estaba ubicado en la zona más distinguida de Cancún, aún recuerdo mi asombro al llegar a aquel lugar, fue impresionante.
Claro tome la terapia, con ese conocimiento adquirido pude salir adelante, descubrirme a mí misma, amarme, respetarme, decretar, serenarme, pensar, imaginar, soñar, darme todas las oportunidades de vida al menos en la imaginación y comenzar...
Con esa visualización creativa utilice las reglas del éxito:
“pensar sobre papel”
“hacer algo cada día que me acerque a mi sueño”
Y aprendí que: “La creatividad es la llave de oro en tiempo de crisis.”
Así comencé a forjar la mujer que ahora soy, con voluntad férrea, ganas y determinación total.
Descubrí que todos mis males y tragedias, eran porque carecía de imaginación, de ambición, de respeto a mí misma y de ganas de vivir.
Así que decrete lo siguiente, lo escribí y lo puse en la cabecera de mi cama:
“Solo recibo personas que me den abundancia infinita, amor, sonrisas, pasión e inspiración”
Cuando mis pensamientos se enfocaron en lo positivo, en la abundancia, en el amor, pude respirar, hablar, sonreír y ohhhh… el mundo me recibió de la misma forma, desde entonces vivo en un cuento de hadas.
Poseo uno de los trabajos más insólitos del planeta que es la ingeniería geofísica, empresa que dirijo y por supuesto participo en casi todas las expediciones.
Para dar salida a mi parte femenina y creativa instale un taller de velas, que también me da muchas satisfacciones.
Hoy compaginar la vida es fácil, es actitud, es respeto mutuo con las personas que convives, llamase familia, trabajadores, clientes, amigos, todo comienza por uno misma, y si, eso se nota, y eso es lo que hace la diferencia en la vida.
Hace poco me dijeron que todo lo veo fácil, yo me reí, porque la vida es fácil cuando nos amamos, pero muy difícil cuando nos contamos la historia equivocada.
En cuanto a los hombres de mi vida, unos me hicieron pedazos, afortunadamente ese dolor fue una vacuna, para el futuro, para mi crecimiento, y doy gracias por esos sucesos, que me ayudaron a crecer, que formaron a la exitosa mujer que hoy soy.
Estos dolores y tropiezos han dado como resultado 6 premios en el área de creatividad y 1 premio internacional en el desarrollo de capacidades y voy por más.
En lo personal les aconsejo que se den la oportunidad de imaginar, de soñar, lo que aparentemente es imposible, escríbanlo, visualícenlo y hagan algo cada día para llegar a ese sueño, sin importar edad, condición social, todo lo que se desea de corazón es posible.
Angeles Ramírez, es empresaria, es la primera mujer que dirige una empresa sobre Ingeniería Física, además es fundadora de Velas Mara.
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