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Miedo... El Enemigo Oculto |
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Escrito por Maria Esther Erosa Vera
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Viernes, 17 de Octubre de 2008 00:09 |
El otro día, preparando una ponencia en la que se me pedía que tratara acerca del miedo como factor determinante en el Servicio al Cliente, empecé con un análisis de los temores "naturales" que limitan al ser humano común:
- Temor al rechazo - Temor a la crítica - Temor a no ser lo suficientemente bueno - Temor al ridículo
Independientemente de los temores al sufrimiento, la enfermedad y la muerte.
En ese momento me llegó una avalancha de recuerdos de vivencias propias y de muchas personas que se han acercado a mí, sobre todo mujeres, que me han compartido sus historias, en las que el miedo y sus secuaces (angustia, preocupación, temores, desazón, etc.) han jugado un papel determinante en los diferentes aspectos de sus vidas, limitándolos, desvalorizándolos, paralizándolos e impulsándolos a tomar decisiones equivocadas, rechazar oportunidades favorables y/o aceptar condiciones de vida y tratos inadecuados por no saber como poner límites, por MIEDO.
¿Por qué es esto? ¿A qué se debe?
Y las respuestas me apabullaron por la cantidad y la variedad con que se me presentaron:
Para empezar, nuestra cultura y la "educación" tradicional han estado basadas en amenazas y castigos. Esto es porque siempre ha resultado más fácil asustar a los niños que razonar y dialogar con ellos "quita mucho tiempo". Y así crecimos, condicionados a la voluntad de los demás y de sus expectativas, sin que se nos preguntara qué queríamos, qué pensábamos o qué opinábamos, aún en las decisiones que nos afectaban directamente. Siempre se nos impuso "lo que más nos convenía" ¿según quién? Y con la cantinela de que "Quien bien te quiere te hará llorar" o "Las letras con sangre entran" ó "Tanto quería el cuervo a su hijo que hasta le sacó los ojos" ó "Me duele a mí mas que a tí" cuando te estaban poniendo una golpiza, o "Te pego porque te quiero" etc. etc. Situaciones que formaron parte del terrorismo doméstico con el que crecimos la mayoría de nosotros.
¿Te acuerdas del "Coco" y del "Viejo del costal"? ¿y de la bruja, la llorona, el robachicos, la chancla voladora y cuates que los acompañan?
Además del clásico juicio comparativo:
- Aprende a tu hermano que es más obediente. . . - Mira a la vecina que es más ordenada. . . - Deberías ser como tu primito. . . - El hijo de la comadre es más limpio. . .
Juicios estos, en los que no teníamos la más lejana posibilidad de salir bien parados, pues siempre había alguien mejor que nosotros. Con esto, nuestro proceso de auto devaluación se activaba y reforzaba en nuestro interior, pues las TRES NECESIDADES BASICAS de todo ser humano:
- Aceptación - Reconocimiento - Apapacho
Nos estaban siendo condicionadas, ya que:
- Para que me aceptaran, tenía que ser como mi hermano, el primo, la vecina, pero. . .NO COMO YO.
- Para que me reconocieran alguna cualidad o acierto, tenía que hacer las cosas como el hijo de la comadre o la amiguita, pero. . .NO COMO YO
- Para que me quisieran, me abrazaran, etc. (apapacho) ¡Tenía que dejar de ser YO! y convertirme en el modelo en turno, el "ente perfecto" que mis padres hubieran querido tener y que, no me dieron la oportunidad de desarrollar, pues YO como soy No Sirvo, tengo que ser como los demás. Pero. . .
¿ CÓMO SE HACE ESO ? . . .
Si apenas estoy aprendiendo a ser Yo Mismo, si ni siquiera me conozco ¿Cómo puedo ser como otra persona a la que conozco menos?
Ahí empezó la "Globalización Mental" mientras íbamos perdiendo nuestra Identidad Individual y desarrollando mecanismos de auto rechazo:
- "No merezco" - "No sirvo" - "los demás son mejores" - "No voy a poder"
- "Es muy difícil" - "Se van a enojar" - "Yo tengo la culpa" - "Soy malo"
- "Soy tonto" - "No me quieren" - "Estoy salado" - "Me quiero morir"
Y toda una serie de frases auto destructivas que a fuerza de repetirlas se van convirtiendo en una forma de ser, marcando dramáticamente nuestra personalidad y nuestra vida. Y como consecuencia de todo esto, se precipitan todos los miedos que nos agobian y que, aún en la edad adulta nos persiguen, saboteando nuestra felicidad y Éxito.
Por otra parte, las religiones también han puesto su "Granito de Arena" inculcándonos miedos a castigos inexplicables pero terribles y a enemigos invisibles pero poderosísimos:
- Temor al diablo y sus infiernos - Temor a Dios y sus castigos
O sea, que no había manera de quedar bien. Y así aprendimos a sentirnos culpables. . .¿de qué? . . Quién sabe. . . pero CULPABLES y por lo tanto, merecedores de algún castigo.
Y si a todo esto le agregamos las Leyes Humanas:
- Tránsito - Hacienda - Etc.
Y la "formación" escolar anticuada y caduca, con todas sus prohibiciones y castigos. ¡Cuantos maestros han marcado a sus alumnos con su dureza y su crueldad! ¡Cuantos castigos o malos tratos en los que el niño no se puede defender, por ser niño!
Y así, podríamos seguir con una lista interminable de CAUSAS y RAZONES por las que la mayoría de los adultos somos unos "Niños muertos de miedo". Por todo esto es que llamo al MIEDO "El Enemigo Oculto", pues yace en nuestro subconsciente y nos asalta cuando menos lo esperamos, limitándonos, bloqueándonos y saboteándonos para tomar las mejores decisiones en el momento preciso.
Pensarás que adónde quiero llegar con todo esto y tienes razón. Lo anterior es sólo un análisis para ayudarte a encontrar tus ¿Por qué?, las causas de tus miedos actuales, para que puedas enfrentarlos y superarlos, rescatando a ese Ser Maravilloso que Dios creó cuando decidió que Tú existieras, dándote cualidades y capacidades únicas, que son tus herramientas para superarte, para triunfar y ser feliz. Para que te deshagas de ese o esa que has creido ser y puedas convertirte en quien Tu Quieres SER.
Entiende que tú naciste sin Miedo, que ese, lo fuiste aprendiendo en el camino y que puedes deshacerte de él en el momento en que tú quieras. El antídoto se llama AMOR. Llénate del AMOR que Dios siente por ti como su Criatura que ERES. Compara el Amor que una madre y un padre sienten por su recién nacido, su criatura, y multiplícalo hasta el INFINITO y así es el AMOR que Dios siente por ti y que está al alcance de tu mano cuando decidas dejarte querer, cuando te deshagas de todas las resistencias y trabas que te has puesto para no ser feliz y le permitas rodearte, envolverte y saturarte de TODO lo BUENO que EL TIENE PARA TI.
¡Atrévete a soltarte! ¡No pasa NADA! ¡Entrégate a ese AMOR! Y verás que todo empieza a cambiar. Sentirás una Fuerza Interior que no imaginabas poder tener; aumentará la Seguridad en Ti Mismo y te sorprenderá la cantidad de cosas buenas, soluciones y bendiciones que empezarán a llegar a tu vida. Y para fortalecer todo esto, empieza a deshacerte de "ese" que no eres, haz lo que más te gusta, acéptate como eres, date permiso de SER Tú Mismo y rescata a ese Ser Único e Irrepetible, Semejante a tu Creador y conviértete en el ser humano maravilloso que Dios quiere, que Dios Ama y que ACEPTA así como es.
Y como dice la canción: "MALAYA QUIEN DIJO MIEDO. . ."
Que DIOS te Bendiga.
María Esther Erosa Vera es Orientadora en Desarrollo Humano, Conferenciante y Motivadora, Autora de 9 libros de superación personal, entre ellos un Best Seller Internacional y 5 CDs de Autoayuda.
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Última actualización el Sábado, 18 de Octubre de 2008 11:12 |
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Socio Internacional de la Cumbre Global de Mujeres 2009
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